La tierra se abre y desde el mismísimo inframundo emergen Belphegor. Formados en Austria,  estos moradores del Hades harían temblar al pobre cancerbero con su atronador Black/Death metal: un cataclismo, un apocalipsis tentacular y afilado que se mueve deseoso de engullirte bajo una catarata sonora de riffs incendiarios y una batería que anuncia el fin de todo.

Si “Conjuring the Dead” (2014) fue un absoluto descenso a la oscuridad y “Totenritual” (2017), un pozo de carne y pecado donde santos y ángeles se retorcían, “Necrodaemon Terrorsathan” (2020), su reciente regrabación, es un estremecedor rugido proveniente del Tártaro, una demoledora demostración de todo lo que es capaz de hacer este desquiciado minotauro, este imponente gigante de tres cabezas dispuesto a sumir la ciudad en una blasfema y retorcida orgía el próximo año en Rock Imperium Festival 2022.